“Señor, queremos ver a Jesús”
A imitación de Don Rua,como discípulos auténticos y apóstoles
apasionados llevemos el Evangelio a los jóvenes
Introducida por la petición de unos griegos a Filipo (Jn. 12, 21) que querían ver a Jesús, el Aguinaldo 2010 invita a los varios grupos de la Familia Salesiana a dedicarse a la evangelización de los jóvenes.
Como ya se anunció en la conclusión de las Jornadas de Espiritualidad de la Familia Salesiana, sirve de fondo el centenario de la muerte del beato Don Miguel Rua, primer sucesor de Don Bosco.
“El aguinaldo 2010 se inspira en el año Paulino apenas concluido y en el Sínodo de la Palabra, durante el cual he tenido una intervención sobre el pasaje lucano de los discípulos de Emaús, tomado como modelo, ya sea en el contenido como en el método, de evangelización de los jóvenes”, explica el Rector Mayor en una breve nota de comentario al tema del Aguinaldo.
La nota de presentación del tema del Aguinaldo anticipa, y es una novedad de este año, las sugerencias para la operatividad. El Rector Mayor invita a los grupos, las Consultas Inspectoriales y locales de la Familia Salesiana a
* repensar la pastoral de los jóvenes, poniendo en el centro el compromiso por la educación y la evangelización.
* promover experiencias compartidas de evangelización.
* promover, a nivel inspectorial y local, misiones juveniles que vean a los mismos jóvenes convertirse en promotores del Evangelio entre sus compañeros.
* valorizar las Esortaciones apostólicas de los varios Sínodos continentales.
Beato Miguel Rúa
Nació el 9 de junio de 1837en Turín (Italia). Fue el último de nueve hijos. Ingresó al Oratorio de Valdocco en 1852. Cuando joven don Don Bosco le dijo: “Haremos todo a medias”. Lo cual aclaró el Santo a Don Miguel en su mayoría de edad explicándole que el sería su principal colaborador . Fue uno de los primeros Salesianos. Don Rúa fue el primer alumno de Don Bosco que ya ordenado sacerdote se queda a colaborar en su obra. Fue también el primer director de colegio salesiano y el hombre de confianza que acompañó durante 37 años al apóstol de la juventud en todas sus empresas . En él depositó San Juan Bosco toda su confianza y era en todo como su mano derecha.
Del beato Miguel Rúa hizo San Juan Bosco un elogio: "Si Dios me dijera: hágame la lista de las mejores cualidades que desea para sus religiosos, yo no sé qué cualidades me atrevería a decir, que no las tenga ya el Padre Miguel Rúa".
Profesó en 1855,fue el primer director espiritual de la sociedad a los 22 años (1859), sacerdote en 1860, primer director del colegio de Miravello a los 26 años (1863-1865), vicario de Valdocco (700 alumnos) y de la sociedad, administrador de las "Lecturas Católicas", encargado de la formación (1869) y del personal, director general de las Hijas de María Auxiliadora (1875), acompañaba a Don Bosco en sus viajes...
Por una explícita petición del fundador, en 1884, el Papa León XIII lo destinó a ser el primer sucesor de Don Bosco y lo confirmó Rector Mayor de los Salesianos en 1888, función que desempeñó hasta el 6 de abril de 1910.
Considerado como "regla viviente" por su austera fidelidad, Don Rua mostró un gran temperamento de padre y maestro, tanto que fue definido como "un soberano de la bondad".
Con él se dió el aumento de los hermanos y el desarrollo de las obras, envió a los salesianos por todo el mundo, cuidando en particular las expediciones misioneras.
En los largos viajes realizado para visitar las obras salesianas en Europa y en Oriente Medio, confortaba y animaba, siempre apelando al fundador: “Don Bosco decía... Don Bosco hacía... Don Bosco quería...”
En el año de 1889 en México el Sr. Ángel Lascurain encabezó un grupo de hombres y clérigos quienes solicitaron a Don Miguel Rúa sucesor de Don Bosco, que enviara a México Salesianos, el nombró a todos los miembros del grupo Cooperadores Salesianos y para 1890 les contesto muy positivamente, ya para Diciembre de 1892 llegaba el primer grupo de 5 Salesianos y estos son recibidos por el Sr. Lascurain y su grupo en su escala en el Puerto de Veracruz.
Cuando murió, el 6 de abril de 1910, a los 73 años, la congregación había pasado de 773 a 4000 salesianos, de 57 a 345 casas, de 6 a 34 inspectorías en 33 países.
Al beatificarlo, el Papa Pablo VI afirmó: "La Familia Salesiana ha tenido en Don Bosco el origen y en Don Rua la continuidad… Él ha hecho del ejemplo del santo una escuela, de su regla un espíritu, de su santidad un modelo. Ha hecho del manantial un río”.
Sus restos se veneran en la cripta de la Basílica de Maria Auxiliadora, Turín. Su memoria se celebra el 29 de octubre.


